Tema de la semana

Entorno y vida sustentable / Agua

Reflexiones en torno a la iniciativa de Ley General de Aguas de marzo de 2015

Al inicio de marzo del presente año se aprobó por Comisiones de la Cámara de Diputados el dictamen con proyecto de Ley General de Aguas. Esta iniciativa, que vendría a abrogar la Ley de Aguas Nacionales actualmente en vigencia, ha sido duramente criticada siendo diferida, por el momento, su discusión en el pleno.

La iniciativa propone un sistema de gestión que no asegura inevitablemente el derecho humano al acceso al agua gratuita, salubre, y suficiente en la mejor dotación posible para toda persona, (ver UN, 2010; WHO, 2011) al tiempo que privilegia el abastecimiento de asentamientos humanos y de algunos usos no vitales.

Desde el punto de vista socio-ambiental, la iniciativa no pondera integralmente al saneamiento del agua y la remediación de ecosistemas hídricos como una necesidad ecológica desatendiendo a futuro un problema histórico. Adicionalmente, esta iniciativa le da forma a estrategias como los trasvases entre cuencas o la desalinización de aguas. Esta limitada visión del agua como recurso aislado y no como parte de un sistema puede poner en riesgo la existencia futura del recurso en cantidad y calidad suficientes haciendo peligrar también los servicios ambientales que dependen de la existencia del agua. En conjunto, todo lo anterior es contrario a la visión de gestión integral del agua (UN, 2012).

Además de lo anterior, la iniciativa no fortalece las posibilidades participativas de los actores involucrados, o las consideraciones que en términos de las buenas prácticas internacionales deben tenerse a los pueblos originarios, a otros grupos socialmente vulnerables, a los pueblos afectados, o inclusive a las estructuras administrativas más cercanas a los ciudadanos como el caso de los municipios (De Alburquerque, 2012 y SCJN, 2014). Para la academia y la investigación, la iniciativa también presenta riesgos potenciales al limitar la libertad de investigación y divulgación de resultados en materia de aguas supeditándolo a la aprobación de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA). La intensa concentración de facultades y poder, así como el control de la información producida y su manejo por este órgano presentan otro riesgo en si mismo que es contrario al sentido de gobernanza ambiental y concurrencia propuestos por la Carta Magna mexicana.

La iniciativa de Ley General de Aguas adolece de una visión humanista y es pletórica en aplicaciones económicas. Según ha sido aprobada, esta iniciativa no recoge con claridad y certidumbre las consideraciones necesarias del derecho al agua en vinculación con el derecho a la vida, a la salud, y a la cultura, así como de las ineludibles implicaciones de equidad, justicia social y dignidad humanas propias del mismo.

Fuentes consultadas
Cámara de Diputados LXII Legislatura (2015), Gaceta Parlamentaria, no. 4228-II, Palacio Legislativo de San Lázaro, México DF, 05 de marzo.

De Alburquerque, Catarina (2012). Derechos hacia el final. Buenas prácticas en la realización de los derechos de agua y al saneamiento. ONGAWA, Ingeniería para el Desarrollo Humano, Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), Oficina de Derechos Humanos del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España. Lisboa.

Diario Oficial de la Federación (DOF) (2012), México DF., 8 de febrero.

Naciones Unidas (UN) (2010), El derecho humano al agua y a el saneamiento, A/RES/64/292, 28 de julio.

Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) (2014). Protocolo de actuación para quienes imparten justicia en casos relacionados con proyectos de desarrollo e infraestructura. México DF.

United Nations Development Programme (UNEP)(2012). The UN-Water Status Report on the Application of Integrated Approaches to Water Resources Management. Nairobi.

World Health Organization (WHO) (2011), Drinking-Water, Sanitation and Health, WHA64.24, 24 de mayo.

Temática: 
Geográfica: 
Autor: 
Dra. Carla D. Aceves-Ávila
Correo: 
carla.aceves@cucea.udg.mx